un fainá del medio

Se sentó en el sillón grande. Buscó el control remoto que estaba debajo de la revista del cable del mes pasado. Prendió la tele. Cambió de canal. Cambió de canal. Cambió de canal. Llamó por teléfono a una pizzería. Pidió una muzarella. Cambió de canal. Un objeto que estaba debajo del almohadón lo estaba molestando. Era un arma. La tomó. La miró. Sus sesos estallarón contra la pared roja manchada de sangre roja. Llegó la pizza. Su esposa atendió la puerta. La pizza estaba fría.

